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domingo, 25 de agosto de 2013

Día 24 de Agosto. De Siem Reap a Bangkok


De las diferentes formas que puedes ir de Siem Reap a Bangkok para mi la más agradable es la combinación de bus más tren.

A las 8,30 me recoge  la mini van que a las 9  nos lleva a Poipet donde se sitúa la frontera con Thailandia. La van es algo vieja y huele igual que el coche de mi amigo Vicenton aunque con aire acondicionado, pero como en su caso, rápidamente te acostumbras. Recomiendo no obstante coger el autobús de Capitol Tours de las 8 de la mañana porque aunque a mi me han sobrado 45 minutos si pillas un poco más de follón en la frontera puede llegar a venirte un poco justo y tienes tiempo para cambiar moneda o echar un vistazo o incluso comer antes si quieres.


Casinos en Camboya

Le hacía falta una manita de pintura y algo más.


Esta es la forma en la que suelen viajar los camboyanos. También paran para comer
El viaje hasta la frontera, incluyendo dos paradas de unos 20 minutos cada una, una en un restaurante de carretera y otra en la estación de esta compañía para que los  que van a Bangkok en bus cambien sus billetes (si vas en tren no tienes que hacer nada, como es mi caso), tarda un total de 3 horas.

Te dejan a 20 metros del puesto de salida de Camboya donde he hecho una cola de unos 15 o 20 minutos, después andas unos 150 metros hasta el puesto de Thailandia y allí habre estado fácilmente media horita.


Inmigración Camboyana
Camino de Inmigración thailandesa
Cuando sales del puesto de Thailandia y antes de coger un tuk tuk para la estación conviene que cambies algo de dinero en bath si no tienes porque lo necesitar para comprar el billete de tren que cuesta 48 baths (1,2 euros) pero que de ninguna forma puedas pagar en dólares u otra moneda. No hace falta, ni creo que se pueda, hacer reserva del tren. Vas a la ventanilla, pagas y punto. Hay plazas de sobra porque aún deben recoger muchísima gente en las innumerables paradas que hace el tren.

El tuk tuk, mucho más rápido y potente que los camboyanos tarda en recorrer los 6 kilómetros hasta la estación de tren de la ciudad fronteriza de Aranyaprathet menos de 10 minutos y cuesta 2 euros (a ésta, porque era una mujer, algo poco habitual en los tuk tuk o al menos yo es la primera que veo) le he pagado 3 dólares porque no tenía más que 100 bath ni tiempo de regatear y los necesitaba para el billete de tren y comer y beber algo por el camino). Aunque te ofrecen otros medios de transporte elige el tuk tuk que los tienes unos 50 metros en un parking saliendo de la Aduana, a la izquierda.

En las fronteras de Thailandia con Camboya y con algún otro país hay un montón de hoteles y casinos bastante grandes que están fundamentalmente destinados, por lo que parece, para los thailandeses que no los tienen en su país.

El tren que me ha de llevar a Bangkok sólo tiene tercera clase, butacas o bancos sin aire acondicionado y aunque cuando subes, en parado, es muy caluroso, en cuanto se pone en marcha resulta agradable. En mi vagón veo seis o siete mochilas de occidentales que hacen el mismo trayecto que yo. Son 255 kilómetros hasta Bangkok y tarda teóricamente  5 horas y 45 minutos parando en cada pueblo y apeadero, pero en el caso de hoy ha sido una hora más, seguramente por la entrada en Bangkok que ha tardado más de una hora, aunque suele ser así siempre.

Los asientos no son del todo incómodos y casi todo el mundo utiliza el suyo y el de enfrente para poner los pies.
Comodidad a

El tren de tercera clase

 
Nada más entrar en Thailandia y sólo cruzando el paso fronterizo ya puedes ves la gran diferencia entre países, sobretodo en el número de coches que hay en las calles porque en Camboya los coches particulares son muy escasos salvo en la capital aunque no es ni de lejos comparable con Bangkok. Thailandia  ya tiene una próspera y creciente clase media que compra vehículos, viaja a sus países vecinos o va a los casinos, entre otras cosas.

Durante el trayecto constantemente pasan por el vagón vendedores de comida y bebida. Yo he comido unas bolas y unas tortitas de pollo con salsa picante. Te dan una bolsita muy higienica y un palillo grande para poder comerlas sin mancharte. La comida y una Coca Cola, 40 baths ( 1 euro) y estaba muy rico.

Esto es lo que he comido yo
Otra de las cosas que cambia de forma bastante radical en cuanto entras en Thailandia es el paisaje. Sigue siendo de un verde intenso pero con muchas más tonalidades. Ahora ves muchos más árboles y bosques, algunos de ellos reforestados y sobre todo se acaba fulminantemente el casi monocultivo de arroz de Camboya impuesto por Pol Pot. Los arrozales no te abandonan, pero ahora ves muchos tipos de cultivos distintos como maíz o frutales.
Paisaje. Tengo vídeo que se ve mejor pero con la lenta conexión de este hotel ya los subiré en otro momento.


Otra comida que me han ofrecido, pero ya iba bien

También  ha habido un momento en el que ha saltado  una de las repisas entre dos vagones y uno de los viajeros occidentales la ha metido para dentro. Ha hecho bastante ruido y ahora hay que pegar un pequeño saltito para cambiar de un vagón al otro.
Observad la pieza  que se soltó
La verdad es que me dado bastante pena dejan Camboya porque todos estos días me he encontrado con gente educada, amable y encantadora en un país que aunque le falta mucho por recorrer debido a su pasado cercano, tiene un gran futuro a poco que sepan desarrollar el turismo y las comunicaciones por carretera así como la puesta de nuevo en marcha del tren. La población del país es jovencísima y las nuevas generaciones seguro que van a aportar muchísimo. Debemos tener en cuenta que hace poco menos de 40 años eliminaron a un tercio de la población y entre ellos a la mayoría de la gente que tenía alguna formación u oficio.

No obstante si alguien esta considerando visitarla conviene que no espere y lo haga cuanto antes, independientemente de que nunca perderá su esencia. De todas formas para el que le gusté viajar más cómodo tanto Phnom Penh, como Siem Reap y Sihanoukville tienen vuelos que las conectan y en las  dos primeras tienen conexiones con casi todas las capitales de Indochina.

A mitad trayecto nos ha sorprendido una tormenta incluso con algo de aparato eléctrico que ha obligado a que tuvieran que cerrar las ventanas por un rato aunque he podido grabar algunos momentos de la lluvia.


Llego a las 20,40 finalmente a la  estación de Bangkok así que cambió dinero y me voy para el hotel en Silom. Para cenar decido ir al Bee Garden, muy cerca del hotel, donde ya fui el año pasado, a tomar un curry verde en plena calle y a dar una vuelta por Patpong. El ambiente en esta zona sigue como siempre, desenfadado, alegre y lleno, muy lleno de gente.



viernes, 23 de agosto de 2013

Día 23 de Agosto. De Kampong Thom de nuevo a Siem Reap

Fuera de las ciudades más turísticas resulta más complicado entenderse ya que o no hablan absolutamente nada de inglés o el que tienen resulta de difícil comprensión, al menos para mí que no lo domino. Lo cierto es que ha venido un tipo a recogernos con motos y la recepcionistas nos ha dicho que "podíamos irnos con ellos" que es lo que hemos hecho. Nos han dejado en un restaurante-estación de autobuses donde hemos esperado una hora que hemos aprovechado para seguir contándonos nuestras experiencias, siempre excepcionales, en Camboya.

Desde el asiento de atrás de la moto, saliendo del hotel.
Como hoy no hay prisa había reservado un bus para Siem Reap a las 10,30 en el hotel (6 USD) A las 10 que era la hora teórica en la que debían recogernos he coincidido en la recepción con una parejas de catalanes muy majos que tenían mi mismo destino y con los que he viajado y compartido tuk tuk a nuestra llegada a Siem Reap.

Hay que destacar que sí no te venden asiento numerado, que es lo que suelo comprar, te puede ocurrir lo que nos ha pasado a esta pareja y a mi, ya que te venden un billete que al parecer  puede ser utilizado en cualquier compañía, la primera que te recoge. En las ciudades que están a mitad de un trayecto importante como es este caso o el de Pursat es más complicado conseguir una reserva ya que lo hacen todo a mano y no hay ningún control de como van los autobuses,  que por otra parte, cargan y descargan gente de forma relativamente usual.

Para añadir a la colección 
La verdad es que también ha dado para un par de anécdotas graciosas. La primera es que una vez sentados en el único autobús que había  y con las mochilas de mis compañeros de viaje en el maletero, afortunadamente un empleado que hablaba inglés nos ha preguntado si íbamos a Phnom Penh y nos ha dado tiempo a bajar y esperar el de Siem Reap. Tampoco es que hubiera pasado nada grave, nada más salir de la ciudad nos habríamos dado cuenta que íbamos en dirección contraria, pero habría sido un pequeño trastorno.

A las 11,30 ha llegado un autobús y éste iba Siem Reap y procedía de la capital,  pero como no tenía plazas nos han ofrecido ir en el pasillo y como deben ser unas dos horas y media hemos dicho que si. Lo que ha resultado muy gracioso es que cuando han abierto el maletero el ayudante del autobús ha recibido el picotazo de una gallina que estaba dentro en una cesta y se ha dado un buen susto.

Lo que está en la cesta, junto a las mochilas de mis acompañantes es una gallina, por supuesto, viva.

Los compañeros de trayecto sentados en las banquetas de plástico en medio del pasillo
Y yo detrás
Afortunadamente cuando llevábamos una hora ha empezado a bajar gente y hemos podido sentarnos cómodamente. el resto del viaje sin novedad, viendo a ratos el programa de la tele que  es seguido atentamente por el resto de pasaje camboyano y que les resulta muy gracioso por lo que es habitual escuchar muchas carcajadas en el trayecto.


Finalmente y tan sólo de dos horas de viaje hemos llegado a Siem Reap, cierto que a una estación que está a unos 5 kilómetros del centro y es que cada compañía en Camboya tiene su estación, no es como en el resto de países del entorno. 

Como no había desayuno occidental en el hotel esta mañana y sólo he tomado un café he ido a uno de mis sitios favoritos a tomar unos nachos y un par de cervezas para aguantar hasta la última cena en Camboya.

Restaurante Viva México
Los nachos no estaban nada mal
Esta trompa de agua ha caído durante aproximadamente un minuto para luego salir de nuevo el sol. Es lo que tiene el Monzón
Es esta imagen se observa el Antiguo Mercado al fondo.
Esta tarde tocaba no hacer nada especial así que me he dedicado a comprar más especias para la increíble cena camboyana que prepararé a mi llegada y café del país con el que preparar los famosos cafés con hielo y leche condensada, aunque también he comprado azúcar de Palma que imagino que habré probado aquí pero no lo se seguro, todo ello en el Antiguo Mercado y luego unas cabezas de Buda para mi colección, aunque son de piedra y pesan bastante aunque no son muy grandes, igual tengo que llevarlas en la pequeña mochila a la espalda durante el vuelo de vuelta.

Aquí he comprado el café y las especias 
Aquí no he comprado, pero me ha llamado la atención la presentación de los pollos, aunque la foto no ha salido muy bien.
Cruzar la calle en Camboya es fácil y cómodo, tan sólo tienes que cruzar y no tirarte encima de nadie, nadie pita, nadie suelta exabruptos. Todos viven tranquilos. Os pongo un vídeo cuando salía de la calle del Mercado Nocturno (que abre sobre las 5, por eso aún es de día). Hay al menos 5 Mercados Nocturnos en unos 700 metros. A mi el que más me ha gustado es el que se denomina "original".


Luego una cervecita  en un curioso y famoso local de Pub Street donde "promueven el consumo irresponsable del alcohol desde 1998" que por la noche está a reventar.


Finalmente he cenado una última comida khmer en un restaurante en Pub Street con la música a tope y en un ambiente extraordinario. 


Obviamente se ha vuelto a ir la luz durante unos 5 minutos a las 10 de la noche y es que parece coincidir con la puesta en marcha de los equipos de sonido a tope. Yo me estaba dando entonces un masaje de pies en la calle, la masajista ha seguido torciéndome los dedos y luego otra compañera ha encendido una linterna. Lo tienen asumido. Pero repito, que hasta ahora, los tres apagones nunca han durado más de 5 ó 10 minutos.

La pareja catalana me comentó esta mañana que a ellos les paso una vez en Phnom Penh, a mi sólo me ha pasado en esta ciudad.

Voy a intentar organizar la mochila a ver si me cabe todo, escribir el post y a dormir que mañana por la mañana salgo para Bangkok.

jueves, 15 de agosto de 2013

Día 15 de Agosto. Kampot -Phnom Penh - Pursat

Hoy es un día de transición ya que voy a hacer un traslado largo desde el sur del País hasta el centro del mismo, cerca de Tonle Sap, el lago más grande de Indochina y que prácticamente parte en dos al país, lo que complica sobremanera las comunicaciones. Este lago varía de forma sustancial su tamaño en función de la temporada de lluvias.

El trayecto no es directo y debo pasar de nuevo por Phnom Penh por lo que tomo el mismo mini bus rápido de ayer a las 8,30 y puntualmente llega a a capital tras algo más de dos horas y media, aunque los últimos 40 minutos se destinan a atravesar toda la ciudad ya que su base se encuentra en el Norte de esta muy cerca del río.

Al parecer como no tienen conquistadores ponen a otros en sus estatuas....
Como esta genial compañía no ofrece servicio a Pursat cojo un tuk tuk para que me lleve a una estación de autobuses y como no conozco las compañías le pido que me lleve a la "mejor".


El tuk tuk me lleva a la mejor compañía "para él"


Francamente no tiene muy buena pinta pero sale un bus en media hora por lo que compro el billete y me voy mientras tanto a un mercado a dos calles de allí para comprar algo que comer.

He comido dos distintos y estaban riquísimos
El autobús mantiene una decoración tan particular y elegante como la del que me llevo a Kratie desde la frontera con Laos. Afortunadamente va medio vacío y aún así la primera media hora hasta que el  "aire acondicionado" empieza a refrescar y/o mi cuerpo a aclimatarse resulta difícil de soportar y hay que hacer 187 km con este trasto.

Para el que no vea bien el cartel del autobús, pone "Aero Expres Hi-Class"
El de las cortinas de baño se está forrando
Hoy por tanto, será uno de esos días que me permitirán vivir nuevas experiencias y sensaciones. Como hoy no deberían haber muchas cosas que contar y mientras voy pegando saltos en el autobús, os contaré algunas coas que me han llamado la atención-

Un de ellas es el fútbol, tanto en Laos como en Camboya va mucha gente con camisetas de fútbol, obviamente no originales, siendo, sin exagerar, el 98% españolas con una distribución aproximada del 60% del FC Barcelona, un 30% de la Selección Española y el restante 10% del Real Madrid. No he visto ninguna de otro equipo. Curioso dato el de "La Roja".

Equipaje oficial del Barça
Otro tema muy curioso es el del Durian, una fruta del tamaño de un melón que dicen tener un sabor tan bueno como malo es su olor, tanto es así que en muchos sitios se ven carteles en establecimientos prohibiendo su entrada y por ejemplo en el hotel de ayer tenia este cartel dentro de mi habitación.


Este cartel creed que es muy habitual

Estos son los Durian hoy en el mercado
Primera parada. "Area de Servicio " cuando estamos a punto de cumplir las dos primeras horas de viaje. Lo más destacable es que hay cinco autobuses y soy el único occidental que se puede ver y debo decir que no me miran extrañados. El Área cuenta con un local grande donde dan comidas y venden todo tipo de avituallamiento, también cuenta con baños y te das cuenta rápidamente de que ha sido bueno haber hecho los deberes antes.

Esta carretera es la que une las dos principales ciudades del país. Phnom Penh y Battambang
La reina del agua
El baño de señoras, el de caballeros estaba a la derecha pero no he ido.
También aprovechan la parada para refrescar los motores, abriendo los capos y echándoles agua. Por lo que veo es algo habitual además en algunos casos aprovechan para darles un manguerazo por el exterior. Al final se trata de una vivencia más y eso esta muy bien.



A me duda que avanzamos hacia el Oeste del país el paisaje va cambiando ligeramente, con mas arboles pero se siguen viendo arrozales como en todo el país. La verdad es que a excepción de la primera hora, entre leer, mirar los paisajes, la segunda paradas en otra area de servicio y escribir un poco, no se me ha hecho nada pesado el viaje. El paisaje y los pueblos que vas cruzando hacen muy entendido el camino.

Pursat no es una ciudad que este en los catálogos de viajes pero si es un buen punto de partida, bien para ir a los Montes Cardamomo hacia el sur o bien para, como es mi caso, acercarme mañana a Kompong Luong.
Al llegar a la ciudad de unos 38.000 habitantes y capital de una de las provincias  más extensa de Camboya, localizo rápidamente el hotel que tengo previsto y llego hasta allí andando. Son casi las 5 de la tarde, así que me ducho  rápido y voy a dar una vuelta por la ciudad, que por otra parte, no hay gran cosa que ver.




Es el primer sitio que llego donde todos los rótulos están en camboyano y casi nadie entiende ni papa de inglés, ni siquiera el del hotel. Curiosamente me encuentro con dos parejas de españoles y seremos en total 5 los extranjeros en la ciudad. Ellos están buscando la oficina de turismo para buscar un guía con quien hacer un trekking en los Montes Cardamomo y no lo consiguen de ninguna forma, mientras tanto yo he conseguido un tuk tuk para mañana a las 8 que me llevará hasta Kompomg Luong (a unos 40 o 45 kilómetros) y luego me dejará en la parada de autobuses para por la tarde a primera hora salir ya a Battambang, porque en esta ciudad, por no haber, no hay ni restaurantes. Tras pateármela toda he encontrado uno en la carretera y como ya son las 7 voy a cenar y me vuelvo al hotel.Obviamente al rato, llegan los españoles (porque no hay otro sitio donde cenar) y como no han conseguido guía deciden irse a Kampot, así que les doy algunos consejillos.

Lo único original que tiene la ciudad es una isla con forma de barco en la que la gente va a andar, correr o jugar al fútbol por la tarde. Es como un parque bastante original con zona de niños, un par de pequeños templos y un puente peatonal que lo une a la ciudad. Obviamente como todas las ciudades de este país tiene un río, bonitas riberas y un siempre colorido mercado.


Lo que se puede ver de una puesta de sol entre las nubes.
Puente que une la ciudad con la isla-parque
Se aprecia la forma de barco


viernes, 9 de agosto de 2013

Día 9 de Agosto. Adiós Laos. Próxima parada Kratie (Camboya) si el autobús consigue llegar

A las 8 de la mañana estaba ya en el embarcadero para media hora más tarde coger el transporte hasta el pueblo del otro lado del río.


Aquí se acercaba todo el mundo a esperar el embarque
Los asiáticos, sin importar la edad tiene esta facilidad para descansar de cuclillas
Haciendo tiempo y gestiones en la estación de autobuses
Allí no hay indicaciones sobre como dirigirte a tu autobús, así, que como todos, seguimos las hordas de mochileros que seguro que alguno sabe donde es. Efectivamente la estación de autobuses, como en muchas poblaciones de Indochina, se encuentra a la salida del pueblo. Es este caso a unos 600 metros por la calle principal que resulto curiosamente ser el sitio donde ayer paramos antes de hacer el último tramo en canoa y por dónde también había embarcado el primer día para Don Det, sólo que en ese momento no me había fijado cuando llegamos.

En la estación esperamos más de media hora, durante ese tiempo adelantan papeles para los visados y después tomamos unas furgonetas que nos llevan a la Frontera, a unos 15 kilómetros. De todas formas hay que saber que las horas indicadas en los carteles, son aproximadas, al menos por lo que yo veo.

En el pueblo había mucha actividad
Aquí debería haber sido rápido, pero no. Tardan casi una hora en devolvernos a todos los pasaportes con los correspondientes visados y nos invitan a esperar " 10 minutos" hasta que salga el autobús, de eso hace ya más de una hora, son las 12,00 y da la impresión de esperar a tener lleno el autobús. Mi hora de llegada a Kratie, variaba entre unos carteles y otros, pero creo que teóricamente debería llegar a las 15,30. En estos momentos lo dudo aunque ya somos unos 30 los que esperamos en una especie de casa-bar como hay varias a este lado de la frontera.

Departamento de Sanidad Frontera de Camboya. Nos tomaron a todos la temperatura con la pistola que lleva la de blanco
Esperando los 10 minutos que se convirtieron en algo más de 2 horaa

Bueno, finalmente salimos no sin antes un control de pasaportes dentro del autobús. Pasan ya de las 13,00 horas. Aunque el autobús tiene unos cuantos años y lleva overbooking con gente sentada en el pasillo sobre pequeños taburetes de plástico, consigue una velocidad media aceptable que podría significar que el horario de llegada no iba a ser sobrepasado de forma notable, pero sólo fueron unos 100 km. de carretera aceptable, una vez superado el cruce de la carretera hacia el Noreste del país, ya pasado Stung Treng (donde se bajó un colega español, de Ondarribia con el que compartí la mañana),  la carretera empieza a empeorar, con grandes socavones y muchas zonas con mucho barro seco, seguramente  producto de la temporada de lluvias, ésto ralentiza la marcha de forma sustancial para acabar los últimos 80 Km circulando directamente por carreteras sin asfaltar o parcialmente asfaltada, llevando más de 3 horas los últimos 150 Km.
Es una situación habitual en Camboya por la que nadie se sorprende
Taburetes de plástico que hay en todos los autobuses
Aunque el cristal estaba sucio, se observa la carretera
En el mismo autocar, que esta ocupado solo por turistas. Además de a Kratie, hay gente que va a la capital, Phnom Phen y bastantes a Siem Reap, cuya hora prevista inicialmente de llegada era las 24,00. A saber a que hora pueden llegar. Desde luego la decoración del vehículo no ayuda, con cortinillas que parecen salidas de la liquidación de cortinas de baño de un hotel viejo y un visillo de la misma tela rodeando interiormente el autobús. El aire acondicionado es bastante justito dadas las circunstancias.

Cortinillas y visillos con bonitos diseños y colores
En una parada que ha realizado el conductor para abrir la tapa del motor (al parecer todo estaba bien), hemos aprovechado casi todo el autobús para bajar y meternos entre los arbustos a liberar nuestras vejigas. Ha sido bastante gracioso ver como nos separábamos en el campo como sí la de fuga de una patera se tratara o cuando en el Ejército dar orden de dispersar. Obviamente no tengo fotos ya que formaba parte del contingente.

Cuando estábamos ya a 10 kilómetros de Kratie, parada para cenar.. Ya podían haberla hecho después. Desde luego el conductor se come una buena cantidad de arroz con otras cosas, después de haber tirado agua de esta manera para refrigerar el motor. Aprovecho para subir una foto exterior de lo que llaman VIP Bus.

Refrigerando el motor. Tiró como tres pozales
VIP Bus
Mientras otros cenaban y como prefería hacerlo en Kratie, me tomé unos cuantos de éstos... riquísimos.
Bueno, por fin, tras 5 horas de autobús llego a Kratie, donde localizó rápidamente una de las tres guesthouses que tenía preseleccionadas, así que me registro y dejo la mochila.

Me da tiempo a hacer unas cuantas fotos del río Mekong, que como en todas las ciudades que atraviesa se convierte en el lugar de concentración de la gente  y en el punto vital de la ciudad.

Ya estaba cayendo el sol

Aquí se observa la inmensidad de este rio, que en algunas partes parece que sea el mar.
Esta es la vista desde mi habitación, lástima los cables de teléfono...
Una de las calles, nada más bajar del bus yendo a buscar donde dormir

Tiene buen ambiente esta ciudad, hay muchos mochileros y los restantes del centro están bastante llenos. Doy una vuelta por el mercado que esta cerrando aunque aún hay vida. Después aprovecho para ir a una especie de peluquería para arreglarme las uñas de manos y pies. Entre dos mujeres, una las manos y otra los pies, acompañado por el hijo transexual (parece que hacía de aprendiz) que primero me corta las uñas de las manos para que luego sean repasado por la que debe ser la madre ya que el pobre chico me había hecho un desastre. Total servicio 1 USD. 
El mercado ya cerrando pero con puestos de comida callejera abiertos
El Paseo, cerca de mi Guesthouse
Realmente Kratie es solo un punto de paso para mi nuevo destino de mañana que es Sen Monorom, en la provincia de Mondulkiri, fronteriza con Vietnam. He sacado ya el billete de mañana aunque esta vez he contratado una mini van, que viene a tardar más o menos lo mismo, pero creo que será más cómodo y podré ver mejor el paisaje ya que me iré adentrando en la jungla. Lo que me asegura carreteras posiblemente en peor estado que las de hoy. 

Ceno en el Restaurante U-Hong 2 un pescado del río muy frito, obviamente con arroz. Pescado sacado de esas aguas tan oscuritas, pero está muy bueno

Tras escribir el post de hoy creo que me voy rápido a la cama, mañana salgo a las 7. Por cierto, aquí no hace calor por la noche, más bien fresquito. De momento hoy he tenido bastante aventura, que es de lo que se trata y mejores recuerdos te deja.